Reducir el riesgo también es prepararse para lo que viene
Una inundación, una sequía, una lluvia excesiva o un terremoto pueden afectar ingresos, actividades productivas y capacidad de recuperación. Por eso, reducir el riesgo de desastres no consiste únicamente en responder cuando ocurre un evento, sino también en prepararse antes de que suceda.

Cada 13 de octubre, el día internacional para la reducción del riesgo de desastres busca generar conciencia sobre la importancia de tomar medidas para minimizar los riesgos y fortalecer la preparación frente a los desastres.
Pero ¿qué significa realmente reducir el riesgo de un desastre? Significa identificar amenazas, entender qué tan expuestos estamos, reducir vulnerabilidades, prepararnos para responder y contar con mecanismos que faciliten la recuperación. Una empresa puede estar físicamente preparada para enfrentar un evento, pero si pierde ingresos o enfrenta gastos inesperados, su capacidad para recuperarse también puede verse comprometida.
El aseguramiento puede formar parte de una estrategia para transferir determinados riesgos y ayudar a enfrentar sus consecuencias económicas.
MiCRO desarrolla soluciones de microseguros paramétricos para fenómenos meteorológicos extremos y desastres en México y América Latina, diseñados para facilitar la entrega oportuna de recursos financieros y ayudar a mitigar los efectos económicos de estos eventos.
Los pagos están determinados por los parámetros definidos en la póliza, por lo que no es necesario presentar una reclamación tradicional cuando se cumplen las condiciones para el pago.
Los desastres naturales no siempre pueden evitarse. Sin embargo, sus consecuencias pueden gestionarse mejor cuando existen medidas de prevención, preparación y mecanismos para responder ante sus impactos.
Los microseguros paramétricos son una de las herramientas que pueden contribuir a ese objetivo, al facilitar recursos financieros cuando determinados parámetros indican que un evento ha alcanzado la intensidad establecida.