Los riesgos no tienen fecha en el calendario
Septiembre se ha convertido en un mes estrechamente ligado a la prevención, pues los más grandes terremotos en la historia de México se han registrado en este mes, por eso, es común que lo asociemos a este tipo de fenómenos naturales.

Sin embargo, los sismos no tienen calendario. De acuerdo con los registros del Servicio Sismológico Nacional, la actividad sísmica se presenta durante todo el año y septiembre no es el mes con mayor número de movimientos registrados. Además, la cantidad de eventos detectados puede variar conforme mejora la capacidad de monitoreo y detección.
Según la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) y de la Asociación Mexicana de Agentes de Seguros y Fianzas (Amasfac), los microsismos también causan daños materiales dependiendo las características del inmueble, ubicación, entre otras cosas.
Por eso, hablar de riesgo sísmico no significa únicamente hablar de grandes terremotos. Incluso eventos de menor magnitud pueden representar un impacto económico para empresas y propietarios.
Para una empresa, el impacto de un sismo puede ir mucho más allá de los daños visibles en un inmueble: infraestructura, maquinaria y equipo e incluso la operación. Por eso, gestionar el riesgo sísmico implica considerar no solo qué puede dañarse, sino también qué puede detenerse.
En este contexto, contar con un seguro de propiedad puede ser una pieza clave dentro de una estrategia integral de gestión de riesgos, al ayudar a proteger los activos de una empresa ante distintos escenarios que pueden afectar su patrimonio y continuidad operativa.
En Howden, entendemos que cada empresa enfrenta riesgos diferentes. Por eso, acompañamos a nuestros clientes en la identificación de sus exposiciones y en el diseño de soluciones que les permitan estar mejor preparados, antes, durante y después de un evento.